El mismo consiste en el tratamiento psicológico de niños, y adolescentes, víctimas de maltrato, y/o abuso sexual, cuya situación de riesgo fue diagnósticada previamente y las primeras medidas de protección estén instrumentadas.
Consideramos que la violencia no tiene un punto de retorno, y creemos en la necesidad de ponerle un límite a la repetición generacional. Esperamos que la reflexión acote las conductas maltratantes, evitando la repetición de daño físico y/o emocional sobre los niños y/o adolescentes.
